Recuerdo aún los sueños de perfección que juntos teníamos, las maravillas que entre risas y asombro contábamos, las geniales anécdotas; me sentía plena, llena de luz, felicidad. Qué absurdo se volvió todo, que absurdo saber que había alguien más a quién rendías culto. Me engañaste, te perdono, te amo. 

Donde estas amor? que no logro hallarte