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Saber querer, pero saber también olvidar
Resulta que a veces apagás el despertador mirándolo con furia y seguís durmiendo, a veces haces largas llamadas y terminás con el saldo, a veces vas al kiosco y te comprás todos los chocolates y golosinas que encontrás, y no te importa, te sentis mejor que nunca. Sonreís cuando mamá te trae un desayuno a la cama, cuando te encaprichás por lo más tonto y te lo complacen, te hace sonreír. Buscás hasta el minimo detalle que te haga sonreír. Repetís todo el tiempo, todo, todo el tiempo que te encontrás muy bien y que nada puede cambiarte. El ser humano utiliza esa psicología, se autoconvense. Pero también resulta que te ponés el vestido más hermoso que tenés, te peinás para todos lados y te llenás de brillo la cara.. estás horrible! sos un espejo del interior. Vas a hacer lo que sea, te vas a querer a vos mismo para convencerte. Hasta que te vas a reir de vos mismo y te vas a sentar, vas a parar y vas a ver, que cuando hay que llorar hay que llorar, cuando hay que reír hay que reír. Sos una imbecil.. ¡deja de reírte con esa cara de boluda!. Cuando aceptás que llegó el dolor, vas a poder empezar a superarlo, mientras te sigas riendo sin aceptarlo lo vas a mantener. Ahí comienza.. el adolescente se desarma de dolor, hasta que olvida, y cuando olvida olvida, le parece una ridiculez que hasta niega el dolor. Pero mientras duele.. mientras duele se derrumba una torre de metales sobre nuestras cabezas, una torre que la construimos como un obrero debilitado al sol, costó, en la que en cada piso tuvimos un problema diferente para encajar las piezas, la armamos, la soñamos todos los días terminada, hermosa y brillante, llena de nosotros. Las pequeñas fallas las dejamos pasar sin ver cuanto se debilitaba la base, pasaron los errores, las fallas, porque es nuestra torre, de alguna manera la vamos a arreglar, llueva, truene o haga cincuenta grados a la sombra. Cuando estábamos seguros de que la torre iba bien, la empezamos a querer como algo propio, nuestro, donde nadie puede venir a olfatear. Un día de sol, brillaban hermosas sus ventanas, todos la veían, era tuya y estabas orgulloso. Se derrumbó sobre vos, enfrente de tus ojos. ¿Como pude dejar pasar tantas fallas? ¿Como puedo construirla de nuevo en el mismo lapso de tiempo en que se derrumbó? ¿Donde está todo?. Se cayó, se cayó, te caíste vos, se cayó todo alrededor tuyo. Sentís dolor, en forma de impotencia, en forma de estupidez, de aislamiento. Sentís que todo se termina, viene alguien y te dice "la vida sigue" ; estás seguro de que no es así, que mientras sonreís con esa cara de boluda te morís, te derrumbas vos al lado. Decís "obvio, yo estoy bien, puedo sola" . No sabes si reírte o llorar sabiendo que cuando se de vuelta vas a llorar como un chico en un rincón ¿quién no lo hizo? ¿quién no lloró sentado en el piso del baño con un celular en la mano?, es como no haber sido una de las chicas súper poderosas, o no haber querido ser la mamá jugando a la casita. No existís. La panza te hace ruidos y en la garganta no pasa el nudo, los ojos te arden, te mirás en el espejo y sos horrible, ojerosa, las lagrimas te queman, sentis que te queman, de verdad lo hacen. Te dormiste llorando, también lo hiciste mil veces, o no existís, pero siempre es la peor y la más desconsolada. Hay torres que se llaman familia, algunas se llaman amigos, algunas amor. Lo peor del amor cuando se va es que se va.. no importa por que; porque se fue. Vas a repasar cada mirada, la primera impresión, vas a recordar cada frase con punto y coma, cada mensaje, cada beso, cada tarde y cada noche en una habitación como recordas tu numero de teléfono. Vas a salir siempre hermosa, con lo mejor que encuentres, vas a ir de shopping como una terapia y cuando llegue la noche vas a brillar, vas a bailar con los ojos serrados como si fueras el centro, y siempre con un vaso en la mano, siempre, ahogándote, esperando, todo el tiempo esperando que lo note. Esperar, esperar sabiendo que algo nunca va a llegar es como agarrarte gripe porcina, lo peor del momento, eso es sentir un derrumbe. Verlo y no saber si reirte con felicidad o irte de ese lugar. Cuando algo aparece sin que lo busques, cuando algo tarda en llegar a vos, tarda en irse de vos. Cuando algo te hizo sentir lo mejor del mundo puede hacerte sentir lo peor cuando no está. Buscás encontrarlo en cualquier lado, queres escucharlo, verlo reír, cuando seguro que fuiste vos la que lloraste en el baño y lo tuviste en cada una de tus cosas. Es así, es una consecuencia de la conciencia, cuando sentis un equilibrio vital, y sos conciente de tu propia felicidad todo tiende a desmoronarse. Nunca vas a estar esperándolo, es el peor pecado, nunca. ¿Que hacías acá? Nada, eeeh ¿no las viste a mis amigas? pero esperás que venga y te diga otra cosa ¿nosierto? ¿volvemos juntos?, vas a correr el riesgo de encontrarlo cuando lo busques.
Porque con los ojos podemos decir más que mil palabras y muchas veces, un simple abrazo suele ayudar más de lo que pensamos. Porque por andar buscando la gran felicidad, nos perdemos las pequeñas alegrías. Porque cuando tenemos las cosas no las valoramos, no las sabemos aprovechar y en el momento que las perdemos nos damos cuenta de lo mucho que valían y de lo importante que eran. Porque cuando generalizamos muchas veces nos equivocamos, no somos todos iguales.
Borro cada 5 minutos palabras
sin sentido ,
estoy detestando el minuto que quise seguir aqui
jamas olvidare el momento preciso de tu abrazo
de tus ojos miel mirando
pero yo jamás volvere de nuevo
ya no sirvo para amar
quisiera pero no mas
son dias de tristeza de soledad
talvez sean dias para cambiar
talvez para sufrir más
sin embargo son tan solo semanas
de amarga soledad.
sin sentido ,
estoy detestando el minuto que quise seguir aqui
jamas olvidare el momento preciso de tu abrazo
de tus ojos miel mirando
pero yo jamás volvere de nuevo
ya no sirvo para amar
quisiera pero no mas
son dias de tristeza de soledad
talvez sean dias para cambiar
talvez para sufrir más
sin embargo son tan solo semanas
de amarga soledad.
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