Yo le queria decir la verdad por amarga que fuera.
Contarle que el universo era más ancho que sus caderas.
Le dibujaba un mundo real, no uno color de rosa.
Pero ella preferia escuchar mentiras piadosas.
Contarle que el universo era más ancho que sus caderas.
Le dibujaba un mundo real, no uno color de rosa.
Pero ella preferia escuchar mentiras piadosas.